¿Qué es?
Las corrientes rusas —también llamadas NMES (electroestimulación neuromuscular)— son impulsos eléctricos de baja frecuencia que provocan contracciones musculares involuntarias. Combinadas con el masaje reductivo manual, el efecto es sinérgico: el masaje trabaja el tejido adiposo mientras las corrientes tonizan el músculo subyacente. El resultado no es solo reducción de volumen, sino también mejora en la firmeza de la piel y definición más notoria en las zonas tratadas. Y no, no duele — solo se siente un hormigueo.
Tonificación muscular pasiva
Tus músculos trabajan solos mientras tú descansas
Modelación + firmeza
Menos volumen y piel más firme en paralelo
Tecnología + técnica manual
Lo mejor de dos mundos en una sola sesión
¿Es para ti?
Antes de agendar, consúltanos si:
El proceso
Conversamos tus objetivos y evaluamos la zona a trabajar. Definimos los grupos musculares donde se colocarán los electrodos y ajustamos la intensidad según tu tolerancia.
Se colocan los electrodos en los grupos musculares objetivo — abdomen, muslos, glúteos según el objetivo. Las corrientes empiezan a trabajar: sentirás contracciones rítmicas, como si el músculo estuviera haciendo ejercicio solo.
Mientras las corrientes trabajan el músculo, se realiza el masaje reductivo sobre el tejido adiposo. El efecto es doblemente potente: se modela el volumen y se tonifica la base muscular al mismo tiempo.
La sesión termina con un drenaje para favorecer la circulación y potenciar los resultados. Sales lista para seguir con tu día sin ninguna restricción.
Resultados
Inversión
60 minutos — masaje reductivo + electroestimulación muscular
Pack 10 sesiones (recomendado para resultados reales)
El protocolo mínimo para ver tonificación muscular y cambios visibles en firmeza
Sin compromiso. Si no te conviene, te lo decimos con honestidad.
Tu especialista
Especialista en estética médica con enfoque en resultados naturales y progresivos. Para los tratamientos corporales, su filosofía es la misma que con los faciales: abordar la causa real del problema, no solo tratar la superficie. Por eso el reductivo con rusas no es solo un masaje — es un protocolo con objetivo claro.
Lo que dicen nuestras pacientes
“Empecé con el reductivo básico y después me pasé a este. La diferencia de firmeza es notable — como si hubiera empezado a ir al gym pero sin el esfuerzo. Me quedé enganchada.”
Francisca, 36 años
Reductivo con rusas — firmeza y modelación
“Tenía los muslos con bastante flacidez y no veía cambios solo con el gym. Las rusas me cambiaron la ecuación. A las 6 sesiones mi pareja me preguntó qué había hecho diferente.”
Tamara, 43 años
Reductivo con rusas — muslos y flacidez
“Lo mejor es que puedes ver tus músculos moviéndose solos. Parece raro al principio pero después es fascinante. Y los resultados en el abdomen son increíbles.”
Rocío, 30 años
Reductivo con rusas — abdomen y definición
Son impulsos eléctricos de baja frecuencia que provocan contracciones musculares involuntarias. Es completamente seguro y lleva décadas de uso en rehabilitación y estética. La sensación es un hormigueo o vibración — no es doloroso.
Al principio puede ser una sensación nueva — un hormigueo o pulsaciones en el músculo. La mayoría de las pacientes se acostumbra desde la primera sesión y después lo describe simplemente como “el tratamiento que trabaja solo”.
Para resultados visibles de tonificación y modelación, se recomiendan 10 sesiones mínimo. Los cambios en firmeza se empiezan a notar desde la sesión 4-5 con un plan consistente.
Sí. No hay tiempo de recuperación. Puedes sentir algo de sensibilidad muscular como después del ejercicio, pero no hay ninguna limitación de actividad. Puedes hacer tu día completamente normal.
Abdomen, muslos, glúteos, brazos y espalda. Las corrientes se adaptan al músculo de cada zona. Es especialmente efectivo en abdomen y muslos, que son las zonas donde la combinación reductivo + tonificación da mejores resultados.
Escíbenos y te contamos si este es el tratamiento indicado para tu objetivo.
Sin presión, sin compromiso. Solo respuestas honestas.